El populismo inútil

podemos

En mi anterior entrada pedía que se acabara ya el teatro que en mi opinión estaba representando la cúpula de Podemos. Pues bien, efectivamente el telón de esta representación está a punto de caer, y no precisamente para bien. La calculadora de votos que maneja ese partido les ha debido de pronosticar que pueden ganar algo en unas nuevas elecciones, y al final se han decidido por tomar ese camino. Han pegado una patada al tablero antes de que fuera posible siquiera discutir su contraoferta de programa.

Como buen zorro de la política, el señor Iglesias Turrión ha ideado una nueva jugada, que a la vez le cubre las espaldas y cierra la posibilidad de cualquier veleidad de última hora: ha propuesto dos preguntas tramposas a las bases para que avalen su decisión. Si usted le pregunta a alguien con buen apetito si prefiere el jamón ibérico o el chopped, no tenga ninguna duda de lo que va a contestar. Aunque usted sepa que si eligiera el ibérico, usted no tendría ninguna posibilidad de proporcionárselo. Si usted le pregunta a un afiliado de Podemos si prefiere un gobierno de centro izquierda, o uno solo de izquierdas, tampoco tenga duda de la respuesta. Pero las alternativas reales son otras muy distintas: o abstenerse, o ir a elecciones, dejando al PP seis meses más en funciones.

El populismo ha demostrado ser completamente inútil para resolver los problemas de los ciudadanos. El mensaje con el que se presentaron a las elecciones era muy bueno. Dieron en la diana de muchos problemas que aquejaban a la sociedad española. Unos, los derivados de la crisis, muy graves aunque coyunturales. Otros, como la corrupción, o el anquilosamiento de la política y de los partidos tras 35 años de democracia, mas estructurales. Tuvieron el mérito de sacar de la abstención y de interesar por la política a muchas personas, las mas de ellas con graves dificultades laborales y económicas. Pero a la hora de la verdad, les han dejado tirados. Porque el populismo es precisamente eso, decir a la gente lo que espera oir, prometerles lo imposible, y luego dedicarse a los propios intereses como partido.

También es muy de lamentar el papel de comparsas que han jugado en este teatro, tanto IU, como Compromís, Equo y otras fuerzas que integran las confluencias con Podemos. Ya he dicho en otra ocasión que cuando la izquierda se plantea metas irrealizables, la que sale beneficiada es la derecha. Eso es justo lo que ha pasado. Si Podemos, IU, Compromís, etc. hubieran sido mas sensatos y honestos al plantear un pacto con el PSOE, quizás hubiera sido posible un programa con mayor contenido social, que luego se hubiera negociado con Ciudadanos. Al poner trabas desde el principio y asustar a todos con sus radicalismos, insultos y salidas de tono, han empujado al PSOE a la vía contraria: a amarrar un pacto con una fuerza mas de derechas, pero mas fiable, como Ciudadanos y luego tratar de negociar la abstención del bloque populista-izquierdista a cambio de algunos añadidos. En estos momentos, al cerrar incluso esa posibilidad, están empujando al bloque PSOE-Ciudadanos a tratar de negociar con el PP. No va a salir nada de ahí porque el PP está directamente en el monte, es decir dedicado a sus exclusivos intereses, y solo quiere que se le apoye incondicionalmente. Pero si otro PP, con otro dirigente que no fuese Rajoy, se aviniese a negociar algo, el programa resultante sería aun más escorado a la derecha que el actual de PSOE-Ciudadanos. Un ejemplo mas de como por querer algo mas allá de lo que es posible, siempre se consigue menos.

De aquí a la convocatoria de elecciones estaremos en el juego de quién carga con la culpa. Las redes sociales, en las que tan activos son los podemitas, arden de insultos y descalificaciones al PSOE. Se organizan votaciones on-line para que quede claro que ha sido el inmovilismo del PSOE el que nos ha abocado a este fracaso. El discurso que venden es que “ellos”, los de Podemos, se han dejado la piel, pero que no ha sido posible su flamante gobierno de izquierdas por la cerrazón del PSOE. Gobierno que, al menos desde la cúpula de Podemos, se sabe desde el principio que era utópico e irrealizable sin el concurso de los independentistas.

Ya hemos aprendido que las encuestas son otra forma de hacer política, tanto desde los medios controlados por la derecha, como desde las redes sociales, incendiadas por los activistas de Podemos. Así que no es de extrañar que en todas ellas el PSOE salga mal parado. Sería una paradoja que tuvieran razón: los que mas empeño hemos puesto en tratar de desalojar al PP y a sus políticas dañinas del Gobierno, al final pagaríamos la factura del fracaso. En mi opinión, lo mas grave que puede ocurrir es que se produzca una inmensa abstención. Abstención que en ningún caso perjudicará al PP, ya que por desgracia sus votantes han demostrado una fidelidad cercana a lo religioso. Da igual lo que haga este partido, que muchos de sus votantes les seguirían si hiciera falta hasta el precipicio. Por eso tendremos que esforzarnos una vez mas en que cale nuestro mensaje, y en que a pesar del hastío y la frustración, nuestros votantes no se refugien en la abstención.

La única parte buena de esta desgraciada situación es que ahora ya no hay incógnitas sobre los nuevos partidos: todo el mundo ha visto lo que da de sí cada uno. Y si confiamos en la lucidez de los españoles, sacarán sus consecuencias.

Ricardo Peña

Secretario General de ASU-PSOE-M

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo universidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s