Archivo mensual: mayo 2013

El debate territorial y la divergencia PSOE-PSC

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Este fue el título del acto convocado por ASU el 14 de Mayo, en el que intervino como ponente nuestro diputado por Madrid Antonio Hernando, a la vez Secretario de Relaciones Institucionales y de Política Autonómica de nuestro partido. Antonio nos explicó de un modo muy didáctico las claves esenciales de este debate y nos aclaró cuantas dudas le planteamos. Desde aquí le agradecemos su disposición a debatir con nosotros. Lo que sigue son algunas reflexiones personales sobre lo que allí se habló.

 

 

Desde la gran manifestación independentista del 11 de septiembre en Cataluña, la convocatoria anticipada de eleccciones y la configuración de un parlamento autonómico con mayoría soberanista, el problema no ha hecho más que enconarse. Las posiciones de los diferentes actores son las siguientes:

 

 

  • CIU y ERC se han comprometido a convocar un referendum dentro de la legislatura, dentro o fuera de la legalidad, para que supuestamente el pueblo catalán decida si quiere o no seguir formando parte de España. Entretanto, activan todo tipo de políticas, en Cataluña y fuera de España, para fomentar que el resultado de esta consulta sea negativo y que Europa no obstaculice el proceso.

  • El Partido Popular ha torpedeado estas iniciativas, haciendo uso de recursos al Tribunal Constitucional y de su servicio diplomático exterior. Su política ha sido de enfrentamiento total, si bien recientemente parece querer suavizar sus relaciones con el gobierno catalán.

  • El PSC, arrastrado por la marea popular, se ha pronunciado en favor del “derecho a decidir” de Cataluña, si bien ha dejado bien claro que en esa consulta su postura sería en favor de mantener a Cataluña dentro de España.

  • La legalidad vigente, por supuesto, no contempla este derecho. Como mucho, permitiría un referendum consultivo, no decisorio, en una parte del territorio, y siempre que el gobierno de España estuviera de acuerdo.

  • El PSOE se ha opuesto claramente al PSC en este particular y se han producido graves roces entre ambos, de tal forma que sus relaciones futuras están actualmente en una fase de replanteamiento por ambas partes.

 

 

Así las cosas, todos los actores necesitan una salida lo más airosa posible de este laberinto. Si se va al choque frontal, todos perderán y el resultado en Cataluña y en el resto de España será impredecible. El único que hasta ahora ha planteado una posible salida, ha sido el PSOE, y consiste en proponer una reforma de la Constitución en un sentido federal. La propuesta se resume en los siguientes puntos:

 

 

  1. Fijar definitivamente las competencias del Estado y de los territorios federados, con el fin de acabar con la reclamación ad infinitum de nuevas transferencias.

  2. Fijar definitivamente el esquema de recaudación y reparto de los ingresos fiscales, garantizando en todo caso la igualdad de los servicios básicos de todos los españoles.

  3. Reemplazar el actual Senado por una cámara territorial decisoria en aquellas leyes que afecten a los territorios federados.

  4. Reconocer singularidades específicas a algunos territorios. Esta parte de la propuesta está por desarrollar.

 

 

Esta propuesta se terminará de perfilar en el Consejo Territotial del PSOE de julio y el documento final se aprobará en la Conferencia Política de octubre.

 

 

La preocupación porque se encuentre una salida es patente entre los empresarios y entre los países de nuestro entorno. Muchas decisiones de inversión, tanto nacional como extranjera, están a la espera de cómo evolucione este conflicto. Este podría ser el más grave de los problemas que tiene planteado actualmente el gobierno, y parece que ha empezado a darse cuenta. Se hace necesario bajar el pistón de la confrontación y tratar de encontrar un marco aceptable para todas las partes. La base para dicho acuerdo es, en mi opinión, la corriente de mutuo afecto entre la mayor parte de las respectivas ciudadanías, la de Cataluña y la del resto de España, y el convencimiento de que una ruptura sería perjudicial económicamente y desde todos los puntos de vista para ambas partes. Por muchos reproches mutuos que haya habido, la mayor parte de las veces estimulados por los nacionalismos de ambos signos por razones electorales, la mayoría de ambas ciudadanías prefiere que continuemos unidos. Como sucedió con el Plan Ibarretxe, el PSOE es la única fuerza centrípeta que puede oponerse a este conjunto de fuerzas centrífugas que forman la derecha española y las formaciones nacionalistas. Por eso se hace necesario mantener y perfeccionar la relación PSOE-PSC. Si esa unión se rompe, no habrá nadie capaz de articular la convivencia tranquila entre ambos territorios.

 

Ricardo Peña Marí, Secretario General de ASU-PSM

 

 

 

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